Finanzas Personales

Hasta cuántas cuotas se pueden pagar con tarjeta de crédito

Entender cómo utilizar los diferentes medios de pago que existen en el mercado es importante para utilizarlos de manera responsable sin exceder el uso. Ese es el caso de los meses sin intereses de la tarjeta de crédito, un sistema que tiene un determinado número de cuotas y que también requiere disciplina para cubrirlas mensualmente, evitando que se convierta en una deuda eterna que se podría salir de control. 

El principal riesgo de los meses sin intereses es no tener claras las condiciones de pago. Hay instituciones que solamente ofrecen el primer mes sin intereses, a las siguientes cuotas si les cargarán un interés, pero no te das cuenta de ello. 

La mayoría de tarjetas de crédito brindan un máximo de 36 cuotas al momento de diferir una compra. Ten en cuenta que mientras menos cuotas se paguen, más rápido saldrá de la deuda y pagará menos intereses. El número de cuotas deberán advertirlo al momento de realizar tu compra. 

Más allá del número de cuotas, otro de los riesgos de las mensualidades “sin intereses” es que por lo regular solo ponemos atención al pago de los pagos mínimos para no generar intereses sobre nuestro adeudo general a la tarjeta de crédito y eso provoca que la deuda siga viva por más tiempo. La recomendación principal es saldar, lo antes posible, la mayor parte del capital que te prestaron.  

Como regla general, la mejor compra a meses sin intereses es la de aquel producto o servicio que mantiene su vigencia incluso después de que hayas terminado de pagar la deuda. Las computadoras, los autos y algunos electrodomésticos son ejemplo de ello.

En cambio, la “peor” compra es la de productos o servicios perecederos o efímeros. Eso ocurre con los juguetes o la ropa de temporada, pues no conviene endeudarse por algo que te costará más de lo que va a durar. 

Otro error muy común es realizar varias compras a meses o en cuotas y no hacer un registro de ello. Entonces cada mes se acortará tu línea crediticia original.

Límite de crédito 

Las herramientas crediticias tienen diferentes límites de compra. Esto es el monto máximo al que podremos acceder si queremos adquirir un producto o servicio en un solo pago o también puede entenderse como el saldo total que podríamos abonar en un mismo mes. La diferencia con las cuotas es el límite asignado para operaciones a plazos, donde abonaremos el total de la compra dividido en partes iguales cada mes.

Acá, un ejemplo. En nuestro plástico tenemos un límite de crédito de 10 mil pesos. Sin embargo, podemos hacer una compra de 12 mil pesos dividido en 12 cuotas mensuales. Esto significa que el límite de crédito en nuestra tarjeta pasará de 10 mil a 9 mil pesos mensuales, pues la institución crediticia disminuirá tu tope. 

Una vez pagada la primera cuota, recuperarás tu línea de crédito por 10 mil pesos, pero no debes olvidar que te restan 11 cuotas más. Una vez que concluyas el pago, realmente tendrás de vuelta el límite crediticio original. Considera que si has hecho varias compras bajo el esquema de cuotas, aplica la misma lógica. 

Es por ello que las compras a “meses sin intereses” o en cuotas deben pagarse puntualmente, pues cada mes, el banco reducirá en tu tarjeta estos 1 mil pesos (y más si son más de una compra) que te comprometiste a pagar durante 12 meses, si tomamos el ejemplo mencionado. 

¿Conviene adelantar pagos?

La mayoría de los bancos te permiten adelantar pagos. ¿Cómo se hace? Primero, se debe depositar a la tarjeta de crédito la cantidad que cubre el total de la deuda, o bien solo algunas mensualidades.

Segundo, hay que llamar a la entidad financiera para que dicho monto sea aplicado al pago de determinada promoción a meses sin intereses. De no ser así, el abono se irá a la cuenta revolvente y se tomará como saldo a favor.

Usar los meses sin intereses o los pagos en cuotas y que esta transacción funcione en favor de tus finanzas personales implica los siguientes pasos:

  • Razonar la compra
  • Verificar que nuestros ingresos a largo plazo nos permitirán pagar
  • Comparar precios para optar por el que sea más adecuado a nuestro bolsillo
  • Comprar bienes duraderos 
  • Pagar a tiempo
  • Preguntar las condiciones de contratación de los meses sin intereses y verificar que hagan válida la promoción
  • Liquidar el adeudo

Hay que recordar que solicitar un nuevo crédito para liquidar otra o pedir un préstamo para pagar otro que se salió de control no es recomendable. Salir de deudas sin solicitar otro crédito es posible. 

Las reparadoras de crédito son alternativas para solucionar los problemas que nos han ocasionado las malas decisiones económicas tomadas en el pasado. La mayor ventaja de liquidar adeudos mediante una empresa especializada es que el deudor aprenderá a ahorrar y se rehabilitará dentro del sistema financiero para, en el futuro, volver a ser sujeto de crédito.

¿Por qué pagamos en cuotas?

Los especialistas explican que las razones principales para pagar en cuotas son:

  • No cargar efectivo a nuestro presupuesto y evitar descapitalizarse en tanto recibes tu salario. 
  • Tener liquidez de manera inmediata.
  • Pagar en cuotas un bien que hemos planificado adquirir, pero no podemos cubrir su costo de contado.

El mal uso de una tarjeta de crédito no es solamente hacer compras compulsivas e innecesarias. Gastar de más o pagar fuera de tiempo también son malas prácticas por parte de los usuarios que pueden llevar a una situación de sobreendeudamiento o, incluso, de impago.

Si buscas mejorar tus finanzas personales, porque las compras a cuotas se salieron de control, puedes acudir a una reparadora de crédito como Resuelve tu Deuda. Esta Fintech mexicana tiene cobertura en Colombia, España, Italia, Portugal. Están disponibles con una sucursal en Bogotá (601) 508 7556, donde te ofrecerán asesoría especializada.